Un domingo en Madrid, puede ser maravilloso.
Son muchas las cosas que uno puede hacer en este día, y creo que lo mejor de todo es poder disfrutar del descanso … quitarnos el reloj, dejar el coche en el garaje y caminar por la ciudad, para encontrarnos de nuevo con esa ciudad que ni vemos de tanto que corremos cada día.
Levantarse temprano e ir a desayunar en el Café Comercial unos Churros con chocolate, para empezar bien el día y leer el periódico con tranquilidad, sin las prisas de los días de diario, como diría mi abuela: desayunar como dios manda.
Después irnos hasta uno de los Rastros y Mercadillos que hay en Madrid los domingos, aunque el mejor este día creo que es el de Latina, sin desmerecer desde luego al de la Plaza Mayor. Lo mejor es buscar el que más nos guste: libros, antigüedades, artesanía …
Después de Caminar entre tantos puestos y haber comprado alguna que otra cosilla, porque siempre se pica algo y se pueden encontrar auténticos chollos si miramos bien … hay que tomarse el vermouth.
En el Barrio de Chueca, y más concretamente en la plaza que lleva el mismo nombre, están puestas las terrazas casi todo el año, por lo que si el día sale soleado acercarnos hasta allí para tomar el vermouth siempre puede ser un acierto. Y si queremos vermouth auténtico de Reus: Taberna Angel Sierra.
¿Y para comer?. Está claro que en Madrid otra cosa no habrá pero restaurantes y bares en los que calmar el hambre y la sed … uno en cada calle, casi … casi .. así que sólo hay que saber que nos apetece y elegir entre toda la variedad que ofrece la ciudad.
Después de comer hay que relajarse, tomarse las cosas con calma e intentar bajar la comida, por lo que un paseo por el parque del Retiro, siempre nos sentará bien. Los jardines con sus flores y sus árboles, con su estanque y su Palacio de Cristal invitan a evadirse del mundanal ruido para sumergirnos de lleno en la placidez de la naturaleza en el corazón de Madrid.
Para cuando terminemos nuestro paseo, ya será hora de volver de nuevo al hogar, así que celebremos que es domingo y compremos unos pastelitos para tomar el café en casa y merendar.
El Riojano puede ser un buen lugar en el que encontrar unos ricos dulces con los que terminar nuestro domingo, para despertar el lunes con ganas de enfrentarnos a la semana, con un sabor agradable, aún en el paladar.


