Hace tiempo que tenía en el tintero hablar de La Bardemcilla, pero … por unas cosas u otras lo fui dejando, lo fui dejando, hasta que hoy he decidido hablar de él. Supongo que la entrega de los premios de cine más importantes del mundo, tiene algo que ver, y es que el polifacético Javier Bardem ha recibido un Oscar de la Academia, por su papel de asesino en No es País para Viejos.
La saga de los Bardem viene de lejos, ya que los padres de la matriarca del clan, Pilar Bardem, ya eran actores, y de ahí la dedicatoria que tuvo su hijo en la entrega de los premios.
Esta familia, que tiene un poquito de todo, creo que lo que más tiene es un sello personal, original, un carácter fuerte que imprimen en cada uno de sus personajes, y en cada cosa que hacen, y por supuesto, en el restaurante que poseen en el Barrio de Chueca.
El local es muy acogedor y original. La sensación que tuve al entrar allí era la de estar en el salón de la casa de alguien que muestra al mundo toda su vida: fotografías, recuerdos emotivos, y como no, su particular forma de ver el mundo, en definitiva eso, la de entrar en la casa de alguien con nombre y apellidos.
La persona que regenta el local, es la hermana mayor de los Bardem, Mónica, quien creo (si alguien lo sabe que me lo confirme) es quien ha realizado también las cartas del restaurante, que son coloristas y originales hasta decir basta, y deben de tener tal éxito que al final de la misma se puede leer:
“Hemos hecho esta carta con mucho mimo y mucho sentido del humor si te gusta, pídesela al camarero, está a la venta (¡la carta, no el camarero!). 15 eurines”.
¿Qué podemos comer aquí? Pues de todo un poco, con una “carta de película” dedicada a la familia, podemos encontrar, entre otras cosas: “Huevos de Oro” estrellaos, Croquetas “Jamón-Jamón”, chorizo con “Los Días Contados” …
La verdad es que la comida es la de toda la vida, en algunos casos con una innovación exquisita, sabores conocidos y reconocibles con toques personales … Todo lo que probé me gustó(también es verdad que pedí cosas que conocía), porque era todo tan …entrañable, que era imposible que no estuviera bueno.
El precio no es muy elevado, y tienen menú del día por unos 10 euros, así que creo que merece la pena visitar este restaurante, nada convencional, original, colorista … no sé, yo diría que es positivo, que te hace sentir bien; ya dicen los especialistas que el color y la luz son buenos para la salud, y creo, que van a tener razón.
De cualquier modo, si no queréis ir al restaurante siempre podéis pasar por allí, y tomaros una caña, y una ración, puede que eso, os haga ayude a tomar una decisión y si tenéis alguna duda.
Por si todo esto que os he contado no os parece suficiente, otro de los alicientes que tiene La Bardemcilla, es que puedes encontrarte con alguno de los componentes de la familia o sus amigos
La Bardemcilla. Metro: Chueca.
Augusto Figueroa, 47.
Telf: 91 521 42 56.



Magnifico sitio para empezar la marcha por chueca