A veces uno va caminando por Madrid, y de repente te encuentras con lugares que te hacen retroceder en el tiempo y recordar otros tiempos en los que la vida transcurría de un modo mucho más tranquilo.
Si la Taberna Ángel Sierra nos llevaba cien años atrás, a imaginar a nuestros abuelos un domingo por la mañana tomando el vermouth tras salir de misa, la Librería San Ginés, no lleva a las tardes de domingo del otoño y la primavera.
La Librería San Ginés es evocadora, sin duda alguna, de épocas en las que los presupuestos familiares no daban para comprar libros, si no para cambiarlos, aunque esto es sólo una apreciación personal.
Comparte pared y nombre con la iglesia que lleva el mismo nombre, San Ginés de Arlés, más concretamente.
Esta librería fue muy popular a principios de siglo, viéndose siempre por ella a numerosas personalidades de las letras, las artes y la política … el mundo intelectual, en definitiva.
Llama la atención su “escaparate”, que no es otra cosa que estanterías de madera llenas de libros que se cierran con una persiana, de madera también, que dan el aspecto de balcones.
La Libería San Ginés está compuesta por estas estanterías y una pequeña edificación de madera, que parece un kiosco antiguo, y unas mesas como las de los mercadillos, en las que se apilan libros, y cajas de libros.
Aquí podemos encontrar libros antiguos, de segunda mano y de ocasión; todos ellos a muy buen precio.
Es un lugar con un encanto especial, de verdad, merece la pena acercarse hasta allí para verlo, y olerlo, porque los libros huelen a historia.
Datos útiles:
* Pasadizo de San Ginés, 2 (Junto a la Calle Arenal).
* Teléfono: 91 366 46 86
* Metro: Ópera y Sol



Muy interesante este articulo sobre la libreria que lleva el nombre del patrono de los notarios San Ginés de Arlés soy notario y me siento muy felíz de poder leer notas sobre este patrono al que debemos rendirle culto gracias
el sitio es muy chulo no esperas encontrarte algo asi en un madrid
Yo creo que ni en un Madrid, ni en ningún otro lugar, porque yo es la única vez que he visto una libería tan curiosa. La verdad es que es un rincón de la ciudad que me encanta. Un saludo.